Con el ritmo de vida acelerado que llevamos en nuestras sociedades contemporáneas es muy fácil caer en la depresión y sentir que nuestras capacidades no están a la altura de las exigencias para realizar una tarea determinada. Estudiar medicina es una actividad que requiere de largos años de esfuerzo intelectual, constancia, paciencia y perseverancia. Pero todas estas cualidades quedan cortas frente a la necesidad de desarrollar un fuerte sentido de la voluntad. Si tú eres de las personas que dicen «quiero estudiar medicina pero no soy muy inteligente» aquí te daré algunas razones por las cuales sí debes enlistarte en la universidad !

1- Medicina se aprende desde las bases

¿Te parece muy complicado el conocimiento médico? ¿Te asusta la cantidad de nombres raros que escuchas en las charlas médicas? ¿Crees que todo lo científico no es para ti? Pues, nadie nace sabiendo. La estructura de toda la carrera de medicina está pensada de tal forma para que aún aquellos que no hayan tenido clases de biología, química o física puedan ir adquiriendo los conocimientos de a poco. Paso a paso. La estructura general sería algo así:

Pregrado: Aquí aprendes conocimientos básicos de biología, química o física. Suelen ser cursos cortos de no más de un año que las universidades piden como ingreso a la carrera.

Primer año de la carrera: Aquí aprendes el contenido del cuerpo humano, respondes a la pregunta del «¿Qué hay?», es decir ¿Qué hay en el cuerpo? ¿Qué hay en el pecho? ¿Qué hay dentro del cráneo? ¿Qué hay en el abdomen? ¿De qué se compone todo esto?, etc. Las materias suelen incluir Anatomía e Histología. Es todo un año muy descriptivo y el único objetivo a vencer es la organización del tiempo.

Segundo año de la carrera: Aquí aprendes el correcto funcionamiento del cuerpo. Se responde a las preguntas de «¿Cómo funciona?». Todo ese conocimiento que adquiriste en el primer año, comenzarás a ponerlo en movimiento. Aprenderás cómo se metabolizan los alimentos, cómo hace el músculo para contraerse, cómo hace el sistema nervioso para ver, para hablar, para pensar, etc. Las materias a cursar incluyen Fisiología y Bioquímica-Inmunología.

Tercer año de la carrera: Generalmente en este año comienzas a estudiar cómo puede fallar el cuerpo humano y cómo diferentes agentes pueden enfermarlo. Estudiarás microbiología, patología y semiología médica. Te enterarás cómo se enferma el humano y cómo poder reconocer algunos signos básicos para que te orienten en el diagnóstico.

Cuarto a sexto año: En este grupo de 3 años finales, te centrarás en aprender cómo tratar las enfermedades. Qué drogas suministrar, cómo hacerlo, qué esquemas conocer para llegar a un diagnóstico dependiendo de los signos y síntomas. También empezarás a realizar prácticas y finalmente te convertirás en un interno que irá rotando en distintas especialidades.

Al terminar todo este periplo de 6 años ya obtendrás tu título de médico. Cuando lo hagas te darás cuenta que al comenzar la carrera empezaste con un nivel de conocimiento nulo y que poco a poco fuiste construyendo tu castillo.

2- El conocimiento médico no es tan complicado

El mayor obstáculo para obtener el título de médico no es la complejidad de sus conocimientos, sino la extensión. El conocimiento médico no es tan abstracto como lo puede ser el objeto de estudio de otras carreras como ingeniería aeroespacial, la electrónica, la física, la matemática o el desarrollo software.

El conocimiento médico es bastante físico y tangible. Los signos y síntomas que debes conocer de las enfermedades son visibles y detectables por los sentidos. Los músculos que debes estudiar para anatomía puedes verlos y tocarlos; las infinitas listas de microorganismos patógenos se aprenden por el uso y la exposición; la interpretación de imágenes diagnósticas son fotografías de patologías con signos para los cuales te entrenas para reconocer. Nadie te pedirá una compleja ecuación matemática ni un grado de abstracción supernatural. Solo se te pedirá constancia y dedicación para recordar una gran cantidad de información distribuida a lo largo de 6 años.

3- Una persona con voluntad llega más lejos que una persona inteligente

Esta frase puede aplicarse a muchos aspectos de la vida. Muchas veces el problema del estanco de una persona no es su inteligencia, sino la debilidad de su voluntad. La fuerza que nos mueve a seguir adelante pese a todas las adversidades hace que las personas lleguen a concretar los objetivos preestablecidos. Por eso, de nada vale tener una inteligencia deslumbrante si tu voluntad no mueve a tu cuerpo para actuar.

4- Medicina no te exige saber todo al 100%

El ejercicio de la medicina no te exige que tengas un conocimiento del 100% de todas las enfermedades. De hecho, decir eso es estar muy lejos de la realidad. Las especialidades médicas existen, principalmente, porque una sola persona no puede abarcar todos los aspectos humanos que pueden requerir de un médico. Por eso, una vez que te gradúas tú eliges aquel camino en el cual ahondar tu sabiduría.

No te preocupes si existe una materia en la carrera cuyo desempeño personal no fue muy bueno. Porque en definitiva, la medicina se aplica de muchas formas y tiene muchos años por delante para perfeccionarla. Además, al ser tan amplia, puede que tu gusto dentro del campo médico prefiera algunos temas y deteste otros. Una persona que desee ser pediatra difícilmente disfrute estudiando tanatología, por ejemplo.

5- A lo largo de la carrera aprendes a pensar como médico

Luego de varias horas sentado frente a los libros, comienzas a entender el mecanismo por el cual los médicos toman sus decisiones y realizan sus razonamientos. Comienzas, en otras palabras, a pensar como médico. Empiezas a discernir aquello realmente importante de aquellos datos secundarios. Te focalizas más y empiezas a ser más eficiente. Para ello, primero debe aprender a pulir tu pensamiento. Y esa es la buena noticia, todos empezamos desde cero con la sensación de no ser demasiado inteligente para la carrera. Pero en definitiva, ese es el requerimiento para empezar un nuevo camino. Estar dispuesto a adquirir información y aprender desde las bases cómo hacer para convertirnos en profesionales de la salud.

6- Si no fueras inteligente, no estarías buscando esto.

Si llegaste a este punto del artículo y además, llegaste hasta el mismo gracias a una búsqueda en internet. Entonces, realmente, medicina te importa bastante. Eso es lo que realmente es necesario, que la carrera te importe. Porque todo lo demás que se exige para cursar la misma, se va aprendiendo en el camino a desarrollarlo. Mucha suerte en tu carrera y que logres tus objetivos!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *