El Dimetilsulfuro (también llamado metiltiometano) es un compuesto de organoazufre cuya fórmula química es (CH3)2S. Se trata de un compuesto inflamable que ebulle a los 37°C. Una de sus principales características, por la cual es bastante conocido, es su fuerte olor pestilente. Puede estar presente tanto en flatulencias como en procesos de cocción de ciertos vegetales (repollo, maíz) o bien cuando la producción de cerveza se ha contaminado con bacterias.

Se origina principalmente por la ruptura del compuesto DMSP (dimetilsufuniopropionato), un metabolito muy presente en algunos tipos de algas marinas. Esto explica en parte que DMS (dimetilsulfuro) sea el compuesto sulfurado más emitido hacia la atmósfera terrestre.

El dimetil sulfuro es encontrado de manera natural en humanos, aunque en valores realmente bajos. Se lo puede evidenciar en sangre, orina y gases. Cuando los niveles exceden su normalidad y se transforma en un signo patológico, recibe el nombre de dimetilsulfidemia; una condición que puede estar relacionada con la halitosis.

De hecho, en personas con una patología hepática crónica, niveles altos de este compuesto pueden causar el conocido Fetor hepaticus.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *