Imaginemos que tenemos dos recipientes sobre una superficie ⚗. Estos recipientes en su interior poseen gas en reposo. Si hicieramos una captura de imagen a nivel microscópico del gas 🔎, veríamos que el mismo está compuesto por muchas moléculas pequeñas. Estas partículas se van moviendo en todas las direcciones posibles de manera libre hasta que se chocan con las paredes del recipiente. A esto le llamamos “energía cinética interna“.

Si a uno de estos recipientes lo exponemos a un aumento de temperatura🌡, notaremos que las moléculas se moverán mucho más rápido✨. Con esto queremos decir, que la energía cinética interna del gas aumenta. Por eso decimos que la energía cinética de un gas es proporcional a la temperatura a la cual está sometido el mismo.

Algunos materiales son mejores conductores de calor que otros.

Qué pasa con la energía cinética interna de un sólido

En los cuerpos sólidos 🗿 sucede algo similar. No obstante, hay que tener en cuenta que en este estado de la materia los átomo se encuentran fijos. Por lo tanto, si hacemos un super aumento sobre ellos en el momento que se exponen a una temperatura más alta veremos átomos vibrando. Esta vibración es proporcional a la energía cinética y por lo tanto, cuanto más temperatura, más fuertes serán las vibraciones.

Qué pasa cuando se tocan dos cuerpos a distintas temperaturas

Si tenemos dos cuerpos a distintas temperaturas, las moléculas de ambos vibran con distinta intensidad. Es decir, la energía cinética de los cuerpos es distinta. Al entrar en contacto, las moléculas de ambos chocan. De esta manera, las colisiones van transmitiendo la energía desde el cuerpo con mayor energía cinética interna hacia el cuerpo con menor energía. De este modo, el cuerpo más caliente 🥵 perderá calor y el cuerpo más frío 🥶 lo ganará. Al fin del proceso, ambos vibrarán con la misma intensidad. La energía cinética de ambos cuerpos entrará en equilibrio y las temperaturas se igualarán.

Conducción del calor 🔥

Sin embargo cabe destacar que no todos los materiales transmiten el calor de igual forma. Por ejemplo, los metales y las aleaciones suelen ser buenos conductores de calor. Pero no sucede lo mismo con la madera, por eso muchas manijas de sartenes y utensilios de cocina suelen ser de madera.

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